En 2016, Allison Ellsworth buscaba una solución natural para sus problemas digestivos. Después de investigar, comenzó a preparar en casa una bebida basada en vinagre de manzana, conocida por sus propiedades prebióticas. Lo que comenzó como un remedio personal pronto se convirtió en algo mucho más grande: una bebida artesanal que compartiría con amigos, vendería en ferias locales y, años después, terminaría valuada en casi US$2.000 millones.
Así nació Poppi, una marca que acaba de ser adquirida por PepsiCo, en un acuerdo valuado en US$1.950 millones, aunque con beneficios fiscales anticipados que reducen el costo neto a US$1.650 millones. Un final (o tal vez un nuevo comienzo) soñado para una empresa que empezó embotellando a mano.

De “Mother Beverage” a Shark Tank
En los primeros años, Allison y su esposo Stephen Ellsworth llamaron al producto Mother Beverage, en referencia a la “madre del vinagre”, la sustancia viva que fermenta la bebida. Lo vendían en mercados locales, aprendiendo en cada paso cómo embotellar, etiquetar y promocionar.
Pero el verdadero punto de quiebre llegó en 2018, cuando se presentaron en el programa Shark Tank. Su pitch llamó la atención de Rohan Oza, inversor especializado en marcas de consumo masivo, conocido por impulsar gigantes como Vitaminwater, Bai Brands y Vita Coco.
Oza ofreció US$400.000 a cambio del 25% de la empresa. Más allá del dinero, lo que trajo fue visión: un rebranding total, una estrategia clara y una marca con identidad. Así nació Poppi.
“Poppi es lo que pasa cuando haces que lo saludable se vea cool”, dijo Oza en una entrevista. El cambio de nombre, el diseño colorido de las latas y un enfoque directo al consumidor joven marcaron una nueva etapa para el proyecto.
De startup a fenómeno
Impulsada por su presencia en redes sociales, una estética vibrante y un mensaje centrado en la salud digestiva, Poppi se transformó en una marca de culto. Las ventas crecieron rápidamente, logrando superar los US$100 millones anuales en 2023.
Pero más allá del número, Poppi logró algo que pocas startups consiguen: entrar en las grandes ligas manteniendo su esencia. PepsiCo, al anunciar su intención de compra, destacó la capacidad de la marca para conectar con nuevas generaciones y responder a las tendencias de bienestar.
“Estamos entusiasmados con la oportunidad de llevar Poppi al siguiente nivel”, expresó un vocero de PepsiCo.
Lo que Poppi nos enseña
La historia de Poppi es una de esas que inspiran a cualquiera que esté empezando desde cero. Algunos aprendizajes clave:
- Resolver un problema real puede ser el origen de una gran idea.
- La validación del mercado vale más que una ronda de inversión temprana: los Ellsworth primero vendieron localmente, aprendieron del feedback y ajustaron su producto.
- Un buen branding puede convertir algo “raro” en algo deseado: vender una bebida con vinagre no era fácil hasta que la hicieron cool.
Poppi no solo es un caso de éxito comercial. Es un ejemplo de cómo una necesidad personal, combinada con visión estratégica y branding inteligente, puede escalar hasta conquistar a uno de los gigantes globales del consumo.